Carmen Calatayud
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  • La oligozoospermia (recuento bajo de espermatozoides) puede ser debida a un tumor testicular
  • El estudio completo del varón permite detectar cada año esta patología en pacientes infértiles
  • Recomiendan además realizar un análisis básico de semen, la autoexploración testicular de forma rutinaria y consultar con un especialista cuando se detecte algún tipo de masa, bulto o dolor continuado en esta zona

Valencia 02.02.16.- La detección precoz del cáncer de testículo permite, en un 90 por cien de los casos, curarlo de forma definitiva. Así lo manifiestan desde CREA (Centro Médico de Re-producción Asistida de Valencia) al tiempo que recomiendan a los varones de entre 15 y 35 años realizarse un control preventivo ya que, en esta franja de edad, el de testículo es el cáncer más frecuente.

“Dado que los testículos son la fábrica de los espermatozoides, la presencia de un cáncer a este nivel produce con frecuencia una reducción muy notable en el recuento espermático que, en ocasiones, es el primer signo de patología antes incluso que la presencia de una masa tumoral o de dolor a nivel escrotal”, indica el Dr. Miguel Ruíz Jorro, director de departamento de Andrología de CREA-Valencia. “Ante un recuento espermático muy reducido es muy importante valorar la causa que lo produce y estudiar si podría ser debido a la presencia de un cáncer o a otro tipo de patología del aparato reproductor masculino”.

El cáncer de testículo es el más frecuente en varones jóvenes, aunque puede aparecer a cualquier edad. Aproximadamente uno de cada 270 varones tendrá un cáncer de testículo en algún momento de su vida, aunque en general se considera un cáncer de buen pronóstico y en muchas ocasiones puede tratarse con éxito, dependiendo del tipo de tumor, pero también de la detección precoz y del grado de expansión. Su incidencia ha ido en aumento en las últimas décadas aunque en los últimos años parece que la frecuencia se está reduciendo, posiblemente por la mejor información en la detección precoz y al control de substancias que pueden influir en la aparición de este tipo de neoplasias.

Además de la infertilidad, otros factores de riesgo que se han visto asociados a mayor probabilidad de aparición de un cáncer de testículo son la Criptorquidia -o mal descenso testicular- y la Hipospadias, malformación congénita en la que el orificio de la orina se encuentra en la parte baja del pene y no en la punta. Por su incidencia y por los beneficios del diagnostico precoz, desde CREA recomiendan la autoexploración testicular de forma rutinaria. En el caso de que al hacerla se encontrara algún abultamiento nuevo o alguna zona del testículo más endurecida o dolorosa, o un aumento general de algún testículo sin ninguna causa que lo justifique, como algún traumatismo, es aconsejable que se consulte con un especialista para que realice una exploración más detallada y posiblemente, además, una ecografía.

En cualquier caso es muy importante tener en cuenta que todos estos síntomas o signos como dolor, mala calidad del semen o recuento bajo de espermatozoides, aumento de tamaño o consistencia testicular,… Pueden ser debidos a otras causas diferentes a un cáncer de testículo, de la misma manera que puede haber un cáncer de testículo sin que aparezca ninguno de estos signos o factores de riesgo, de ahí la importancia de que ante cualquier duda, se acuda a un médico especializado.

CREA ha sido centro pionero en España en alentar la conveniencia de que el hombre, de entre 15 a 35 años, se realice un análisis de semen como control preventivo al cáncer de testículo. De hecho, desde 2009 han realizado diversas campañas de concienciación sobre la importancia de llevar a cabo dichas pruebas que, en CREA, realizan tanto a pacientes como a candidatos a donantes de semen. El centro ha sido uno de los primeros en llevar a cabo estudios clínicos en el diagnóstico y tratamiento del varón, siendo uno de los pocos centros en los que la valoración andrológica no solo está perfectamente protocolizada, sino que es obligatoria en todo varón que interviene en un tratamiento de reproducción asistida.

“El estudio completo del varón estéril, como el que se hace desde siempre en la mujer, es sencillo y beneficioso para toda pareja que consulta, porque permite valorar el riesgo para el propio varón de tener alguna enfermedad grave que sea la causa de la esterilidad, como por ejemplo el cáncer de testículo, permite además prever el riesgo de transmisión de algún tipo de enfermedad grave a su descendencia, especialmente de tipo genético, y permite además conocer si hay algún factor que pueda afectar al potencial reproductivo de los espermatozoides y por tanto es posible conseguir mejor resultados en cuanto a tasas de fecundación, calidad embrionaria y probabilidades de embarazo sano y viable”.

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