Carmen Calatayud
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La infertilidad, tanto masculina como femenina, puede deberse a multitud de factores físicos y emocionales y estar vinculada a problemas en el hombre, en la mujer o en ambos. También puede aparecer en cualquier momento, dándose el caso de personas que en su día pudieron concebir y en el presente no.

Así mismo, es posible que una pareja consiga una gestación de manera natural pero que sus embriones no sobrevivan. En todos estos casos debemos saber si estamos hablando de esterilidad, de infertilidad primaria o de infertilidad secundaria para poder tomar las medidas y tratamiento más adecuados.

Diferencias entre esterilidad e infertilidad primaria y secundaria

En primer lugar hay que diferenciar los términos esterilidad e infertilidad.

La esterilidad es la incapacidad para concebir, mientras que la infertilidad es la imposibilidad para que la gestación llegue a buen fin.

Por otra parte, el término infertilidad primaria hace referencia a parejas que no consiguen un embarazo tras mantener, al menos durante un año, relaciones sexuales sin usar métodos anticonceptivos y calculando el ciclo de ovulación femenino.

El término infertilidad secundaria, a su vez, es utilizado para referirse a parejas que en algún momento lograron una gestación normal y que ahora tienen problemas, bien para concebir o bien porque sobrevienen los abortos.

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¿Cómo y cuándo se diagnostica la infertilidad primaria?

Podemos hablar de infertilidad primaria cuando sabemos que una pareja no ha tenido hijos en común. De hecho, una persona puede tener dificultades para concebir con una pareja y no con otra, aunque no haya problemas de fertilidad por ninguna de las dos partes. Y es que la capacidad reproductiva de una pareja es una suma del potencial reproductivo del hombre y de la mujer.

Para hablar de infertilidad primaria esta debe estar diagnosticada por especialistas. Por norma general las probabilidades de un embarazo en parejas saludables menores de 30 años y que tienen relaciones sexuales con regularidad son de aproximadamente un 25%-30% al mes.

También hay que tener en cuenta que la edad más fértil de una mujer se sitúa entre los 20 y los 25 años y que, aunque varía en cada caso, su fertilidad desciende a partir de los 35, momento a partir del cual también son más frecuentes los abortos espontáneos en el primer trimestre de la gestación.

En la actualidad se considera que una pareja padece infertilidad primaria cuando hay dos abortos naturales. La pérdida de un embarazo deseado conlleva un gran sufrimiento emocional y por eso se aconseja buscar sus causas para poder solucionarlo lo antes posible.

 

Principales causas de infertilidad secundaria

La infertilidad secundaria es un problema relativamente común. Sus causas pueden ser las mismas que las de la infertilidad primaria, aunque en otras ocasiones están vinculadas a cambios en los hábitos y estilo de vida que pueden afectar en la salud reproductiva. Haber sufrido un proceso infeccioso o algunas enfermedades, por ejemplo, puede ser motivo de infertilidad secundaria.

En el caso de las mujeres la infertilidad secundaria se vincula especialmente a la edad. Si ha pasado mucho tiempo entre uno y otro embarazo, la calidad ovocitaria podría haber empezado a descender, lo que supone la aparición de problemas a la hora de concebir.

La presencia de problemas en el ciclo de ovulación, la endometriosis, los problemas hormonales, las adhesiones pélvicas, los cambios en el moco cervical, la aparición de enfermedades como la diabetes, la presencia de quistes y pólipos o haber padecido alguna enfermedad de transmisión sexual posterior al primer embarazo pueden ser otras de las causas que producen infertilidad secundaria femenina.

En los varones, la infertilidad secundaria suele ser consecuencia de alguna enfermedad o infección, de alteraciones físicas o psicológicas, de problemas de eyaculación o de anormalidades espermáticas vinculadas a cambios en hábitos como la alimentación y el consumo de tabaco, alcohol y drogas.

Se estima que la infertilidad secundaria se debe en un 75% de los casos a causas femeninas y que, en un 25%, tiene origen en problemas en el varón.

infertilidad secundaria

Tratamientos de infertilidad primaria y secundaria

Los tratamientos para la infertilidad primaria y secundaria son prácticamente los mismos. A veces implican a los dos miembros de la pareja y, en otras ocasiones, únicamente a uno de ellos, en función de su origen.

En ambos casos el paso del tiempo juega un papel fundamental, sobre todo en lo referente a la salud reproductiva de la mujer. No es lo mismo diagnosticar y tratar una infertilidad primaria a los 20 que a los 30 años, al igual que no supone lo mismo enfrentarse a una infertilidad secundaria a partir de los 40 años, cuando la reserva ovárica disminuye y los niveles hormonales de la mujer se disparan ante la cercanía de la perimenopausia o la menopausia.

Por ello, en ambos tipos de infertilidad, pero especialmente en la secundaria, se aconseja optimizar los tiempos, acelerar el diagnóstico y definir un tratamiento de fertilidad o de reproducción asistida lo antes posible.

En CREA te ayudaremos con el diagnóstico y te aconsejaremos con el tratamiento que mejor se pueden adaptar a tus necesidades para conseguir la gestación, y que esta llegue a término.

Para cualquier consulta, no dudes en contactar con nosotros. Disponemos de los mejores profesionales para poder ayudarte.

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