• El perfil predominante es el de varón mayor de 50 que ha rehecho su vida sentimental con una mujer más joven.
  • La aspiración de espermatozoides testiculares y la reversión de la vasectomía a través de la microcirugía, son las principales opciones para recuperar la fertilidad.

Valencia, 28 de diciembre de 2016.- Volver a recuperar la fertilidad es un deseo cada vez mayor en aquellos hombres que años atrás se sometieron a una vasectomía para evitar tener más descendencia. Así lo manifiestan desde CREA (Centro Médico de Reproducción Asistida) donde en los últimos tres años han detectado un aumento, en un 30% de los casos, de hombres que acuden con su pareja a la clínica en búsqueda de un bebé y de una solución a la voluntaria esterilidad por la que optaron años atrás. “Hay muchos hombres que desconocen que pueden volver a ser padres, bien revirtiendo la vasectomía a través de una microcirugía, o bien mediante técnicas como la TESA (Testicular Sperm Aspiration) que, mediante una sencilla intervención, permite la aspiración de espermatozoides testiculares que son capaces de fecundar y dar lugar a embriones con buena capacidad de implantación gracias a las técnicas de reproducción asistida”, señala el doctor Miguel Ruíz Jorro, co-director de CREA.

Y es que, como comenta el doctor, es mucha la desinformación que hay entre la población masculina sobre la posibilidad de volver a tener un hijo pese a haberse sometido años atrás a una operación para ser estéril. El perfil habitual del varón que acude a la consulta en búsqueda de recuperar la fertilidad es el de mayor de 50 años, que en su anterior relación decidió conjuntamente con su pareja no tener más descendencia y, por tanto, optó por realizarse la vasectomía. En la actualidad ha rehecho su vida sentimental con una mujer bastante más joven que él, con la que desea tener hijos.

Frente a la reversión de la vasectomía a través de la microcirugía, que supone una intervención quirúrgica compleja que no siempre devuelve al varón la consecución de tener descendencia de forma natural, las técnicas de reproducción asistida permiten la posibilidad de conseguir un embarazo utilizando una mínima cantidad de espermatozoides aspirados del tejido testicular. Esta sencilla intervención se realiza en régimen ambulatorio y bajo anestesia local, siendo un procedimiento de bajo riesgo y bien tolerado por los pacientes. Los espermatozoides recuperados son congelados para ser utilizados posteriormente en la inseminación de los óvulos de la pareja mediante microinyección espermática (ICSI). De una misma aspiración se recuperan suficientes espermatozoides para ser utilizados en varios tratamientos de reproducción asistida, evitando así tener que repetir la intervención. Estos espermatozoides pueden ser mantenidos crioconservados durante años, hasta que el paciente decida su destrucción, sin que pierdan por ello capacidad fecundante.

¿Te ha gustado? Comparte esta noticia
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

Primera visita gratuita