Con el positivo en la mano nos quedan nueve meses de cuidados y mimos para tener al nuevo miembro de la familia en los brazos. Te explicamos cuales son las pruebas y revisiones médicas, aunque algunas puedan cambiar dependiendo de la edad que tenga la mamá. Te explicamos las revisiones médicas durante el embarazo paso a paso.
Con la primera visita a la matrona y al ginecólogo recibirás las recomendaciones básicas en cuanto a alimentación y ejercicio que debes seguir. Además, comenzaran a mandarte las diferentes pruebas necesarias para comprobar tu estado de salud y el del bebé. Por ello, las ecografías y analíticas de sangre serán una constante durante el embarazo. Si todo va bien será, mínimo, una por trimestre. Si el embarazo es catalogado de riesgo o tienes algún problema, tendrás que acudir una vez al mes. A partir de la semana 38, las visitas pasan a ser semanales para comprobar el estado de la gestación y el posible parto.
Revisiones médicas durante el embarazo
Cuando te enteres de que estás embarazada deberás contactar con tu centro de salud que te remitirá a tu matrona. Durante la primera visita, tras la confirmación del embarazo, la matrona rellenará la cartilla del embarazo. En ella durante cada revisión irá anotando el estado de salud (peso, tensión…) de la madre. Además, quedará reflejados datos como la última regla; diferentes hábitos de vida (deporte, alimentación, si eres o no fumador, si tu pareja es fumadora o no, si existen problemas de salud previos…). Se realizará una citología si en los tres años anteriores no tienes ninguna hecha. Así como una exploración de las mamas y de las piernas para descartar varices.
La primera analítica que te realices servirá para determinar tu grupo sanguíneo; los niveles de hemoglobina para poder detectar la presencia de anemia; cómo es tu situación de inmunidad frente a enfermedades infecciosas como por ejemplo la hepatitis víricas, la rubeola, el VIH y otras como la sífilis; o bien si eres potencialmente diabética gestacional o no… También se determinará si se ha pasado o no la toxoplasmosis con el fin de tomar medidas preventivas durante el embarazo respecto a la ingesta de carne y embutidos crudos. También se te realizará un cultivo de orina para descartar una infección sin síntomas. Si es positivo, te darán un tratamiento para evitar que dañe el riñón o aumente el riesgo de parto prematuro.

La forma más sencilla de controlar el estado fetal es la ecografía. No su pone ningún riesgo para la madre ni para el bebé. Hay tres ecografías que son cruciales durante el embarazo.
La primera llega entre la semana 11-13 en la que se valorar el tamaño del bebé, se descartan malformaciones y se mide el pliegue nucal. Que junto a una analítica de sangre constituye el triple screening, prueba de despistaje del Síndrome de Down. Si esta prueba diera un riesgo elevado se aconseja realizar una amniocentesis de confirmación.
Cabe recordar que en cada una de las visitas que los médicos te realicen se va a controlar la tensión, el peso, así como se resolverán las dudas que como futura madre puedas tener. A partir de la semana 16 la matrona podrá escuchar el latido cardiaco del bebé con una trompetilla sobre tu barriga o un aparato electrónico y medirá la altura del fondo uterino.
Segundo trimestre
Entre la semana 19 y 21, ya a mitad del segundo trimestre, se realiza la segunda ecografía de diagnóstico prenatal en la que se mide al bebé y se miran detalladamente sus órganos y extremidades para descartar malformaciones. Será entre la semana 22 y 24 el momento de una segunda analítica de control a la que se sumará la conocida prueba de la ‘curva del azúcar’ o prueba de O’Sullivan en la que se comprueba si la madre sufre o no diabetes gestacional.
La tercera ecografía esencial, realizada entre la semana 28 y 32, confirmará el adecuado crecimiento del bebé y su bienestar, en la que se comprobará el crecimiento del bebé, confirmar dónde está la placenta y calcular la cantidad de líquido amniótico. En la semana 34 se te realizará una nueva analítica de control que incluye los habituales marcadores de bioquímica y hematología, así como la serología de hepatitis y toxoplasmosis y analítica de coagulación. Será el momento en el que te proporcionen información sobre la epidural, del momento del parto, así como de la lactancia materna. Además, a partir de esta semana el médico o la matrona también te mandará un cultivo vaginal y rectal a fin de descartar la presencia de estreptococo agalactiae, un germen que puede producir infección al bebé en el momento del parto.
Últimas semanas
Entre la semana 35 y 38 volverás a ver a tu bebé en una nueva ecografía. Estás serás las últimas revisiones médicas durante el embarazo en la que se valorará la posición del bebé, su estado de salud (tamaño y peso aproximado) y comprobar en los casos de placenta baja, que no tape el cuello del útero para el momento del parto.
A partir de la semana 39-40 se realizará un control semanal, las conocidas como ‘correas’. Es el momento de los monitores fetales, aparato que registra el latido cardiaco del bebé y las contracciones del útero, mediante unas correas (cintas similares a cinturones, que se atan alrededor de la tripa de la madre. La prueba dura de 20 a 30 minutos y no es nada dolorosa. Permite escuchar el latido de tu bebé y conocer si el momento del parto se aproxima.

