- Las mujeres de 25 a 37 años podrán conocer el estado de su reserva ovárica para planificar su futura maternidad
- La preservación de la fertilidad permite congelar el reloj biológico para que la mujer pueda convertirse en madre cuando lo desee
Valencia, 14 de noviembre de 2018
Las españolas son madres primerizas cada vez más tarde. Según datos de Eurostat, Oficina Europea de Estadística, España es el segundo país de Europa donde las mujeres son madres por primera vez a edades más tardías, rozando los 31 años. De hecho, cerca del 7% de las mujeres tienen su primer hijo pasados los 40 años.
Es por ello que CREA, centro médico de reproducción asistida, a través de la obra social de la Fundación Procrea (focalizada en la investigación, desarrollo y difusión de las técnicas y conocimientos asociados a la medicina reproductiva), ofrece a las mujeres valencianas de entre 25 y 37 años la posibilidad de conocer de forma gratuita el estado de su fertilidad, para que puedan planificar su próxima o futura maternidad. Además, el citado centro complementará esta prueba con una ecografía de reserva ovárica y una visita con un especialista en medicina reproductiva para explicar el resultado obtenido.
“Es fundamental que cada mujer conozca la cantidad y la calidad de sus óvulos para que, de esta manera, pueda estar al tanto de su potencial reproductivo. La medición de la reserva ovárica, que se realiza con un sencillo análisis de sangre, nos permite saber hasta qué punto la mujer puede posponer su maternidad. En función de los resultados que se obtienen, más o menos positivos, se puede actuar en consecuencia, detener la evolución del reloj biológico y, con ello, el deterioro de la reserva ovárica”, explica la Dra. Carmen Calatayud, co-directora de CREA.
Detener el reloj biológico congelando la fertilidad
Actualmente, cada vez es más normal que las mujeres tomen la decisión, por motivos personales o profesionales, de preservar su fertilidad para poder tener una mayor probabilidad de ser madres en el futuro.
Cada mujer nace con un número determinado de ovocitos que se van perdiendo con el paso del tiempo. A partir de los 35 años, esta reserva ovárica es cada vez menor y también presenta menos calidad, por lo que la fertilidad femenina comienza a decaer y, con ello, existen más dificultades para lograr el embarazo de manera natural.
Según la Dra. Calatayud: “Lo que antes podía sonar a ciencia ficción es ya un hecho: gracias a la concienciación social, cada día vemos más personalidades famosas en los medios de comunicación que declaran haber congelado sus óvulos para poder tener la oportunidad de cumplir su sueño de ser madres en el momento que ellas mismas deseen, sin tener que preocuparse, cada año que pasa, por el estado de su reserva ovárica. Pero aún nos queda mucho por hacer, ya que no todas las mujeres son conscientes de la importancia de saber qué ocurre con sus óvulos y hasta dónde pueden llegar.”
Es por ello fundamental saber cómo se encuentra la reserva ovárica, pues es la única manera de que la mujer sea consciente de las posibilidades reproductivas que tiene, en caso de que en su plan de vida entre la maternidad.
“Si, tras realizar el análisis y la ecografía de reserva ovárica, detectamos que esta es baja, nuestra recomendación siempre será la preservación de la fertilidad. Congelando los óvulos de la mujer podemos mantener intacta su calidad y así, cuando decida que ha llegado el momento de la maternidad, contará con mayores probabilidades de embarazo. Es la manera de ser una misma su propia donante de óvulos”, concluye la Dra. Calatayud.

