Carmen Calatayud
Soy la Dra. Calatayud
¿cuál es tu caso?
[wpforms id="765"]

Pide tu cita

¿Tienes dudas?

La aceptación y consolidación de nuevos modelos familiares, la incorporación de la mujer al mercado laboral, la dificultad para encontrar pareja estable o los problemas administrativos que implica una adopción monoparental han hecho que ser madre sola a través de un tratamiento de fertilidad sea una elección cada día más habitual.

 

¿Quién elige ser madre sola?

Ser madre sola siempre es una elección muy meditada. Hoy en día los modelos familiares han evolucionado, adaptándose a las diferentes formas de vida actuales, y es por ello que cada vez son más las mujeres que deciden cumplir su deseo de ser madres, aunque no cuenten con una pareja a su lado. La independencia económica alcanzada por muchas mujeres hace que se trate de una opción completamente viable para muchas de ellas.

En algunos casos se trata de mujeres que, por motivos laborales, profesionales o personales, han retrasado la maternidad, o bien puede tratarse de mujeres que ya tienen hijos y que desean repetir la experiencia de la maternidad pero que no tienen pareja en ese momento.

 

¿Por qué someterse a un tratamiento de fertilidad para ser madre sola?

Según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) cada año alrededor de 1.500 mujeres solteras se someten a tratamientos de reproducción asistida. Y es que, aunque la adopción es otra posibilidad, los tratamientos de fertilidad permiten, gracias al uso de un banco de semen, que las mujeres solteras puedan tener un bebé, ya sea con óvulos propios o de donante, en función de cada caso.

 te-ayudamos-con-tu-tratamiento-de-fertilidad

Tratamientos para ser madre sola

Las mujeres que toman la decisión de ser madres solas mediante un tratamiento de fertilidad deben acudir a un centro de medicina reproductiva para someterse a un análisis de fertilidad. En función de este, los expertos determinarán qué tipo de tratamiento es mejor para cada una.

En CREA los tratamientos de fertilidad más recurrentes para madres solteras son los siguientes:

  • Inseminación artificial con semen de donante (IAD). Consiste en introducir en el útero de la mujer los espermatozoides de un donante anónimo. Antes de llevar a cabo el tratamiento, la mujer suele someterse a una estimulación ovárica moderada y a controles ecográficos para monitorizar el crecimiento folicular y detectar sus días más fértiles.
  • Fecundación in vitro con semen de donante (FIV). Los óvulos de la mujer se obtienen mediante una punción folicular tras la estimulación ovárica y son inseminados en el laboratorio con semen de donante. Los embriones obtenidos son transferidos a la futura madre.
  • Ovodonación. Consiste en fecundar los óvulos de una donante con esperma también de un donante. El embrión resultante se transfiere al útero de la mujer receptora. Esta técnica está especialmente indicada en casos de mujeres con baja reserva ovárica o con problemas en la función ovárica.
  • Embrioadopción. Una mujer que quiere ser madre sola puede consultar la posibilidad de adoptar el embrión de una pareja que, tras haberse sometido a un tratamiento de reproducción asistida con éxito, haya decidido donar sus embriones.

 ser madre sola

¿Cubrirá la Seguridad Social mi tratamiento de fertilidad para ser madre sola?

Según la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida toda mujer mayor de 18 años y con plena capacidad de obrar puede ser receptora o usuaria de las técnicas de reproducción asistida, con independencia de su estado civil y orientación sexual. Por tanto, pueden acceder a este tipo de tratamientos las mujeres sin pareja masculina, los matrimonios heterosexuales y homosexuales femeninos y las parejas de hecho heterosexuales, y no solo por problemas de fertilidad, sino por cuestión de planificación vital, elección de formar una familia monoparental o aplazamiento de la maternidad.

Sin embargo, que la Seguridad  Social cubra o no un tratamiento de fertilidad depende de cada Comunidad Autónoma, y eso preocupa mucho a las mujeres que se plantear ser madres solas. Además, la aplicación de una Orden Ministerial 2065/2014 ciñó temporalmente la financiación de estos métodos a personas que, habiendo tenido doce meses de relaciones sexuales con coito vaginal —es decir, con un varón—, no hubieran conseguido la concepción. Esta orden generó mucha polémica social al impedir el acceso a estos tratamientos de la salud pública a mujeres que quisieran afrontar la maternidad en solitario y a parejas homosexuales femeninas. Poco después, la orden se revocó y ahora son las Comunidades Autónomas las que  condicionan el acceso a estos tratamientos públicos.

Por norma general, para que la Seguridad Social cubra un tratamiento de fertilidad se tiene particularmente en cuenta la edad de la futura madre. La mujer debe tener ovarios funcionales, menos de 40 años en el caso de la fecundación in vitro y menos de 38 para una inseminación artificial.

No pueden acceder los tratamientos de reproducción asistida por la Seguridad Social aquellas mujeres que en su día se sometieron a una ligadura de trompas y ahora desean hacer reversible tal intervención. Los intentos también están limitados: generalmente se fijan en 4 para las inseminaciones y 3 para fecundaciones in vitro, aunque todos estos requisitos son variables en función de la Comunidad Autónoma. También depende de ellas que la sanidad cubra el tratamiento con óvulos donados o que este se realice en centros concertados.

¿Cuál es el tratamiento que más te conviene?

En CREA pensamos que la maternidad es una opción abierta a la diversidad. Por eso nos gusta conocer de cerca a cada una de nuestras pacientes, evaluar su caso y ofrecerles el mejor tratamiento, independientemente de su situación personal. ¿Quieres que te asesoremos? Ponte en contacto con nosotros y consigue una primera cita gratuita.

¿Te ha gustado? Comparte esta noticia
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone